jueves, 30 de enero de 2014

No quiero sentirme culpable



Todo llega a su fin. Han sido casi 5 meses disfrutando de Pequeño Vikingo en exclusiva, de llevar a mi hija al colegio cada día, dar un paseo los dos, jugar en casa y no preocuparme si estaba muy cansada porque la noche anterior no había dormido ya que podría hacerlo durante el día mientras él descansa.
Pero hay que volver a trabajar.
Hace 6 años cambié de trabajo porque a corto/medio plazo quería ser madre y era incompatible con el ritmo de vida que llevaba,enlazando un viaje tras otro y pasando más horas en los aeropuertos que en casa. Fue una decisión arriesgada pero  me salió bien.
Y,ahora que soy madre de dos, lo que me invade es un tremendo SENTIMIENTO DE CULPA.
Culpa porque no quiero dejar de trabajar.

No,no quiero:

  • También tengo mi espacio. No es que me sienta más realizada siendo una profesional pero son horas en las que soy yo. Horas en las que puedo tomar un café con los compañeros y pensar en otras cosas que no sea cambiar pañales aunque luego acabe hablando de mis hijos  o llamando a casa para ver cómo va todo.
  • Descanso. Si, descanso. No es que tenga una tumbona en el trabajo pero ha habido días que he tenido tal sensación de agobio en casa cuando la niña no paraba de llorar,cuando no duermes,cuando te levantas irritable que arrancar el coche y poner rumbo al trabajo....me relajaba.
  • Tengo mi independencia económica. Y no es que tenga la sensación que si dejo de trabajar me va a mantener mi marido porque si él se quedara en casa cuidando de ellos y trabajara exclusivamente yo no pienso que lo mantuviera. Es independencia porque la vida da muchas vueltas y, si llegado el caso,no tuviera ese sueldo no tengo que estar reclamando nada. 
Cuando era más joven me quería comer el mundo. Las cosas cambian, ahora me quiero comer a mis hijos y para ello he renunciado a un éxito profesional que conlleva dedicar más horas y distancia física con ellos. Es cuestión de matices,no me siento una fracasada por no tener un cargo más alto o más dinero en la cuenta bancaria. Y, sin embargo, tampoco renuncio del todo a ello por pura satisfacción personal.
Voy a renunciar a parte de él para pasar las tardes con mis hijos, recogerlos del colegio, jugar con ellos.Habrá semanas que ni los veré dormir y otras que no los podré llevar al cole. No tengo unos horarios al uso.
Y, aunque me repita una y mil veces, que no soy una mala madre por trabajar,ahí está... el sentimiento de Culpa. Sentimiento de egoísmo por no renunciar a todo.

Pero aunque daría mi vida por ellos, también tengo la mía,mi espacio y mis inquietudes. Y eso, sólo puedo vivirlo yo de la forma que quiera. A eso no puedo renunciar. Yo no voy a enseñarles que la vida es un sacrificio. Hay muchas mamás que dejan de trabajar y son muy felices estando con ellos las 24 horas y para ellas no es ningún sacrificio ( chapeau, de verdad..chapeau. Yo no lo consigo)
El día que consiga tener ese sentimiento quizás lo cambie todo. De momento,no es así. Me iré a trabajar con ese sentimiento  por no cambiarlo todo por ellos.
Y escribiendo ésto para justificarme y que no caiga sobre mí como una losa por hacer algo que me beneficia a mí.
Es lo que hay. Nadie dijo que fuera fácil
Y tampoco llueve a gustos de todos,no? 


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