miércoles, 9 de abril de 2014

Dermatitis atópica: mi experiencia como farmacéutica y madre


La dermatitis atópica es la enfermedad cutánea crónica más frecuente en los niños. Mis hijos la padecen. La verdad es que es una auténtica tortura, para ellos que la sufren, como para los padres, que no saben cómo explicarles qué es lo que ocasiona tanto picor (y dolor) a los peques.
Se caracteriza por la aparición de lesiones en la piel acompañadas de un picor intenso (yo recuerdo que a mi hijo le teníamos que acostar con manoplas, porque se hacía heridas de tanto rascarse). En los bebés se localiza sobre todo en la cara, brazos y piernas, y en niños más mayores se presentan sobre todo en los pliegues de las extremidades. Los niños con dermatitis atópica suelen tener además sensibilización alérgica a alimentos y otros alérgenos (en mi caso también se cumplió, con un par de alergias alimentarias de “regalo”).


¿Cómo prevenir y tratar la dermatitis atópica?
  • Reducir los factores que aumentan la sudoración y el picor, evitando ropas irritantes, muy apretadas o abrigo excesivo.
  • La ropa en contacto con la piel será preferiblemente de algodón, evitando tejidos de lana y fibras sintéticas
  • Lavar la ropa con jabón tipo “lagarto” o de Marsella o detergente suave y no utilizar suavizantes
  • Reducir la sequedad de la piel. Pueden utilizarse diversos métodos:
  1. Frenar la evaporación de la humedad de la piel, con productos como la vaselina. Yo lo recomiendo sobre todo en época de piscina o playa (lo digo porque se acercan las vacaciones de Semana Santa). Aplicando vaselina sobre la piel del niño antes del baño, evitaremos la agresión del cloro o la sal. La podéis encontrar en botes grandes en la farmacia.
  2. Aportar algunos componentes de la capa externa de la piel, para nutrirla, como los ácidos grasos esenciales insaturados linoleico y linolénico. En este sentido, yo gasté una fortuna en probar todas las cremas de farmacia (y soy farmacéutica), y llegué a la conclusión, conjuntamente con la dermatóloga que trata a mis hijos, que el aceite de almendras dulces es perfecto. En mis hijos funciona. Aplicar dos veces al día, sobre todo inmediatamente después del baño o ducha.
  3. Evitar en lo posible las lociones que resecan la piel al evaporarse.
  • Control del picor, que lleva al rascado, agravando las lesiones y facilitando la infección. Si es muy intenso, sobre todo por las noches, puede darse un jarabe antihistamínico (siempre previa prescripción del pediatra)
  • Tratamiento de la inflamación y la infección: mediante cremas específicas previa prescripción facultativa
Como consuelo, deciros que según la AEPED (Asociación Española de Pediatría) la dermatitis atópica se resuelve o mejora con la edad y sólo el 20 ó 25 % de los casos desarrollan síntomas persistentes durante la edad adulta.
En dos tercios de los lactantes puede esperarse una gran mejoría o resolución casi completa a los 5 años, (que en mis hijos se cumplió como un reloj) aunque con frecuencia persisten algunas alteraciones como la xerosis (sequedad de la piel), pero nada que ver con el sufrimiento de los años anteriores…Estamos abonados al aceite de almendras de por vida.
¡Feliz semana!


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